Sacar el máximo partido a tu día es deseable para cualquier persona del mundo. Tenemos un montón de cosas que requieren nuestra atención incondicional: el trabajo, el colegio, la familia y los amigos, las aficiones, etc. Pero mucha gente no se da cuenta de que ser productivo es algo que se puede mejorar con algo que haces en tu día a día: tener un estilo de vida saludable.
Ha habido varios estudios que muestran la relación directa entre la salud en general y la productividad, sobre todo cuando la salud se alcanza mediante buenos hábitos. Estos hábitos incluyen dormir lo suficiente, seguir una dieta equilibrada y hacer ejercicio con regularidad. He aquí algunos consejos sobre cómo incorporar estos hábitos saludables a tu vida y aumentar tu productividad.
El sueño y la productividad
El adulto medio suele necesitar entre 7 y 9 horas de sueño cada noche. Muchos no cumplen este requisito mínimo, pero la falta de sueño puede tener consecuencias graves cuando se trata de la productividad en tu rutina diaria. Cuando no duermes lo suficiente, tu cuerpo libera cortisol, una hormona del estrés que interfiere en tu equilibrio hormonal, lo que provoca una disminución de los niveles de energía y un aumento de la susceptibilidad a los síntomas relacionados con el estrés. Esto puede provocar una disminución de la concentración y la atención, lo que conduce a una baja productividad.
Empieza a desarrollar una rutina que te garantice dormir lo suficiente todas las noches. Asegúrate de que tu habitación esté oscura y fresca, y fija una hora para irte a la cama en la que tengas tiempo suficiente para dormir antes de que empiece el día siguiente. También es buena idea prescindir de las pantallas una hora antes de acostarte, ya que la luz azul que emiten puede interferir en tu ciclo de sueño.
Alimentación sana y energía mental
Una dieta equilibrada es esencial para mantener una buena salud física y mental. Los alimentos que consumes proporcionan a tu cuerpo los nutrientes y minerales esenciales que necesita para funcionar. No comer los alimentos adecuados puede provocar problemas como bajos niveles de energía, falta de claridad mental, dolores de cabeza, disminución de la concentración, etc.
Asegúrate de que comes una variedad de alimentos en una dieta equilibrada, para asegurarte de que estás consumiendo todos los nutrientes que tu cuerpo necesita. Mantente alejado de los alimentos con alto contenido en azúcar, grasas saturadas y alimentos procesados. Limítate a los alimentos naturales e integrales, como las frutas y las verduras, los carbohidratos complejos como los cereales integrales y las carnes magras. Además, beber bebidas con alto contenido en cafeína con demasiado azúcar puede darte una breve ráfaga de energía, pero desaparece rápidamente, dejándote más cansado que antes.
El ejercicio y una mente alerta
El ejercicio es una de las mejores formas de mejorar tu salud física y mental en general. La actividad regular puede ayudar a mejorar tu agudeza mental aumentando el nivel de oxígeno en el cerebro y el flujo sanguíneo por todo el cuerpo. El ejercicio también fomenta la producción de endorfinas, también conocidas como la hormona del “bienestar”, que pueden ayudar a aliviar los síntomas de estrés, ansiedad y depresión.
No necesitas ejercicios extenuantes para experimentar los beneficios mentales del ejercicio. Incluso las actividades ligeras, como pasear o cuidar el jardín, pueden mejorar tus niveles de energía mental. El objetivo principal del ejercicio es mover el cuerpo al menos 20-30 minutos la mayoría de los días de la semana.
Conclusión
La clave para optimizar tu productividad es llevar un estilo de vida saludable. Dormir lo suficiente, comer de forma equilibrada y hacer ejercicio con regularidad son componentes esenciales de un estilo de vida saludable. Incorporar estos hábitos a tu vida diaria aumentará tus niveles de energía mental, tu estado de alerta y, en general, mejorará tu rendimiento en el trabajo y en casa. Mantén la motivación y no olvides tener en cuenta los cambios que estás haciendo en tu vida para ser más feliz y productivo.

